La aparición súbita del video antiislámico titulado 'La inocencia de los musulmanes' hace diez días no ha sido un hecho fortuito fruto de la casualidad, ni tampoco ha sido un capricho del destino que el embajador Christian Stevens y varios altos funcionarios murieran en un ataque a la embajada estadounidense de Bengasi, precisamente el 11 de Septiembre.
Tras el atentado, las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton fueron explícitas. Sin ocultar su emoción, exclamó: ¿Cómo puede pasar esto en un país que ayudamos a liberar?, una pregunta retórica que ejemplifica a la perfección la doble moral de la política exterior estadounidense, y en este caso de la máxima representante del Departamento de Estado, que quizá fue la que transmitió la orden de bombardear Trípoli y otras ciudades libias hace un año, causando más de 120.000 muertos civiles. Un crimen contra la humanidad que ha sido ocultado por los medios de comunicación occidentales y las organizaciones no gubernamentales que operan en Libia, en especial Human Rights Watch y Amnistía Internacional, ambas avanzadillas de la OTAN y financiadas por lobbies sionistas.
Tras el atentado, las declaraciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton fueron explícitas. Sin ocultar su emoción, exclamó: ¿Cómo puede pasar esto en un país que ayudamos a liberar?, una pregunta retórica que ejemplifica a la perfección la doble moral de la política exterior estadounidense, y en este caso de la máxima representante del Departamento de Estado, que quizá fue la que transmitió la orden de bombardear Trípoli y otras ciudades libias hace un año, causando más de 120.000 muertos civiles. Un crimen contra la humanidad que ha sido ocultado por los medios de comunicación occidentales y las organizaciones no gubernamentales que operan en Libia, en especial Human Rights Watch y Amnistía Internacional, ambas avanzadillas de la OTAN y financiadas por lobbies sionistas.



